Estudio revela detalles de la población taína en el Caribe

La ascendencia de la raza Taína en Puerto Rico es porcentualmente mayor que las islas de La Española y Cuba según se desprende de un estudio publicado en la Revista Nature, que muestra además que el número de la población indígena en estas islas del Caribe era menor de lo que algunos estudiosos habían estimado.

La información se obtuvo analizando la secuencia del material genético de restos de huesos encontrados en 91 individuos antiguos para los que se había secuenciado suficiente genoma para llevar a cabo este análisis.

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Roca cubierta de petroglifos en exhibición en la plaza central de Adjuntas. (Suministrada)

Tras la investigación, los científicos encontraron 19 pares de primos de ADN que vivían en diferentes islas o grupos insulares en el Caribe. “Por ejemplo, un individuo en La Española con un primo en las Bahamas, y otro individuo en La Española con un primo en Puerto Rico”, detallaron los expertos David Reich and Orlando Patterson en una columna publicada este domingo en el New York Times.

El doctor Reich es genetista de la Universidad de Harvard especializado en estudios de ADN antiguos, mientras que el doctor Patterson es sociólogo, también en Harvard, especializado en el Caribe.

Lo que encontraron, según explican, parece demostrar que la población de indígenas en lo que es hoy República Dominicana y Haití – la segunda isla más grande de las antillas mayores- previo a la llegada de los europeos era de algunas decenas de miles de individuos.

“No encontrarías que los pares aleatorios de personas tenían una probabilidad tan alta de estar estrechamente relacionadas si la población fuera grande”, indicaron los científicos.

La tasa de relaciones estrechas que el equipo del Reich encontró es la que se esperaría para unas 3.000 personas, como máximo 8.000 personas, en edad reproductiva, en La Española.

Lo que significa, explicaron, que el verdadero número de personas viviendo en dicha La Española antes de la colonización podría ser entre tres a diez veces mayor debido a que la población en edad reproductiva es solo una fracción del total de los habitantes.

“Aun así, podemos concluir con confianza que el tamaño de la población previa al contacto de los españoles no era más que de unas pocas decenas de miles de personas”, destacaron.

En los últimos años, los investigadores que estudian el ADN antiguo han acumulado más de 5.000 genomas humanos antiguos y es el Caribe el primer lugar en las Américas donde se tiene este tipo de datos de alta resolución para entender el pasado. Antes sólo estaba disponible en Eurasia Occidental.

Los genomas encontrados se someten a un análisis capaz de detectar “primos de ADN» tomando a dos personas y determinando si comparten grandes segmentos de ADN heredados de un antepasado reciente. La técnica es similar a la que utilizan empresas como como 23andMe y Ancestry para determinar los descendientes de personas vivas.

El estudio mostró además que en Puerto Rico, en promedio, alrededor del 14 por ciento de las personas tienen ascendencia que se remonta a los taínos. En Cuba es alrededor del cuatro por ciento, mientras que en la República Dominicana es más de seis por ciento.

Los datos permiten concluir también que las islas del Caribe fueron pobladas en dos oleadas distintas de individuos provenientes del continente. Así mismo, permite evidenciar que la raza taína no se extinguió totalmente tras la colonización, pues millones de personas en la región heredaron su ADN, junto con rastros de sus tradiciones y su idioma.

«Es una población de nativos americanos, por supuesto, pero es un linaje profundo muy distintivo», expresó Reich,  coautor del estudio.

Sin embargo, todavía no queda claro exactamente de dónde en el continente provienen los primeros indígenas que llegaron al Caribe. Los científicos no han encontrado todavía en el Caribe un ADN antiguo que tenga más de 3.000 años.

Los datos apuntan a similitudes con el ADN de tribus que todavía viven en Colombia y Venezuela.  Así mismo parecen indicar que los pobladores de las islas utilizaban el mar como carretera, manteniendo una red de intercambio entre las distintas islas, lo que explicaría el que ADN primos se encuentren en islas tan distantes como Puerto Rico y Bahamas.

«Ahora tenemos esta evidencia para demostrar que no estábamos extintos, que sólo nos mezclamos, y todavía estamos por ahí», dijo el Dr. Juan Avilés, médico de profesión fundador del Consejo de Patrimonio del Caribe Nativo organización que ayuda a las personas a encontrar sus propios vínculos con el pasado lejano del Caribe.

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