Educación pública a distancia, ventajas y desventajas según los datos

Columna de opinión del Dr. Eugenio Matías Pérez.

Imagen: Glenn Carstens-Peters / Unsplash

La educación a distancia es un tema que ha sido reseñado por medios locales durante las últimas semanas. La cuarentena provocó que el Departamento de Educación de Puerto Rico culminara su semestre a distancia  y de forma atropellada. No fue la mejor experiencia para muchos maestros, estudiantes y padres. Cientos de miles de quejas afloraron en las redes sociales. La confusión reinó por algún momento dado y aumentó con la noticia de los exentos. Anuncio que provocó una ola de estudiantes que desaparecieron porque el Secretario de Educación oficialmente comunicó que nadie iba a fracasar. Este semestre fue un escenario de confusión, angustias y mucho trabajo para padres, maestros y estudiantes. Resultado de la emergencia. Ciertamente, la experiencia vivida entre marzo y mayo,  no necesariamente es educación a distancia. Ni demuestra cuan funcional puede ser como herramienta de aprendizaje. Aunque no esté al nivel de la educación presencial.

Queremos dedicar algunas letras al origen de la educación a distancia para que el lector entienda, que esta modalidad es parte de la evolución de la educación. ¿Cuándo surge la educación a distancia? Según el autor Rodrigo Barrantes Echevarría, en su libro Educación a Distancia, los orígenes de esta modalidad se remontan al siglo XVIII. El autor menciona que existen gacetas de Boston para el 1728 donde se anunciaba la posibilidad de ofrecer tutorías por correspondencia. Luego en el 1840, en Inglaterra, Isaac Pitman hizo un intento formal de ofrecer diferentes cursos por correspondencia. Finalmente en el XIX, para el 1843, surgió la “Phonografic Correspondance Society,” estos se encargaban de corregir ejercicios taquigráficos. Un método de tomar notas de forma rápida cuando no existían grabadoras. 

Posteriormente, en el 1938, en la ciudad de Victoria en Canadá, se dio la primera conferencia internacional por correspondencia. Luego en 1956. Se fundó en Estados Unidos el “Home Study Council,” el consejo de educación desde el hogar. El primer certificado de dicho consejo es del “New York Institute of Photography.” Un programa profesional de fotografía. Lo costo efectivo que resultó la educación a distancia, permitió que el “New York Institute of Photography” eliminara todas las clases presenciales. Por tanto, en el 1975, este instituto se convirtió en un programa totalmente a distancia.  Así se fue formalizando la educación a distancia hasta sofisticarse a lo que existe hoy día.

Como se puede apreciar anteriormente, la educación a distancia no es algo nuevo. Las mejores universidades del mundo han movido muchos de sus programas a la educación a distancia. Incluso, en Puerto Rico las Universidades privadas llevan más de una década ofreciendo cursos a distancia. Algunas utilizan la plataforma “BlackBoard” y otras utilizan “Canvas LMS.” Por otra parte, Universidades que se posicionan entre las primeras 100 en los “rankings” nacionales, como American University en Washington D.C. Estas ofrecen sus cursos a distancia a través de una plataforma virtual donde el estudiante tiene que matricularse en los cursos presenciales y accede a las conferencias de forma remota. Por tanto, la educación a distancia ha avanzado y en la actualidad tiene una diversidad de herramientas que hacen de la experiencia a distancia lo más parecido al salón de clases. Ciertamente, estas herramientas tienen un costo y se limitan a la oferta que adquiera la institución educativa. 

Como profesor certificado para diseñar e impartir cursos a distancia en “BlackBoard” y en mis años de experiencia en la educación a distancia a nivel postsecundario, puedo afirmar que la misma es muy eficiente si se cuenta con la capacitación y herramientas necesarias. Por otra parte, puedo reconocer de inmediato uno de los  problemas más comunes de esta modalidad, entre estos: la deficiencia de comprensión de lectura de muchos estudiantes, disciplina académica y los diversos problemas tecnológicos como internet de pobre calidad, compatibilidad de programas, equipo incompatible o falta de equipo, entre otras cosas, a pesar que la institución ofrezca o regale el equipo. ¿Qué sucede cuando el equipo se rompe o nunca funcionó? ¿Cómo el D.E atenderá este tipo de situación? Son escenarios que pueden ocurrir, que interrumpen el proceso de aprendizaje y enseñanza y que el Departamento debería aclarar para beneficio de todos.

Ahora bien, el implementar un programa a distancia requiere de un proceso que no se ha dado en el Departamento de Educación. Primero se tiene que capacitar a los maestros, estudiantes y padres. Es necesario que no se interrumpa el proceso de aprendizaje y enseñanza en aprender a cómo enviar un trabajo o abrir un módulo por la plataforma. Son procesos que deben realizarse antes de comenzar el año escolar. La importancia de capacitar a los padres es obvia, estos estudiantes necesitan apoyo en sus hogares, no todos tienen la capacidad y disciplina académica para trabajar solos. También existen los estudiantes con necesidades especiales, que necesitan su ayuda especializada y posiblemente requiere de capacitación adicional. Por ello, no es responsabilidad de las escuelas capacitar a padres y estudiantes. Es responsabilidad del Departamento y de los peritos de la plataforma. Para una escuela poder capacitar a padres y estudiantes, tendría que capacitarse específicamente para eso. Lo que conllevaría un adiestramiento adicional y sumaría una carga adicional a los maestros, lo que sería injusto. 

La educación a distancia requiere de un alto grado de disciplina académica por los estudiantes y estos necesitan dominar la comprensión de lectura. Por eso funciona a nivel universitario, porque a ese nivel los estudiantes están supuestos a dominar estas destrezas, aún así surgen dificultes. Y es que la mayoría del tiempo, el estudiante se enfrenta solo a módulos con múltiples instrucciones cuando el profesor no está cerca para atenderlo. Por tanto, la duda de estos estudiantes, se resuelve a través de mensajes que por lo general tardan de 24-48 horas en responder. 

Esto levanta varias preocupaciones al momento de aplicar la educación a distancia en niveles preescolares y elementales, incluso secundarios, donde los estudiantes están en proceso de dominar estas destrezas. Para ello, el Departamento de Educación tiene que invertir en una plataforma que tenga las herramientas necesarias para facilitar la comunicación visual entre maestro y estudiante. En mi opinión, los niveles preescolares y elementales son los más importantes, ya que los niños necesitan de un entorno cuyos estímulos aporten en su desarrollo.  Por ello, expertos como Justin Reich, director del “Teaching Systems Lab” en el Instituto Tecnológico de Massachusset (MIT) investigan sobre la complejidad de salones con tecnología del futuro y los sistemas que se necesitan para ayudar a los educadores a prosperar en esos entornos. En una entrevista con el medio NPR, el profesor Reich no recomendó la educación a distancia para niños: “… ya que estos no tienen el nivel de atención y las destrezas ejecutorias para todos los días mantenerse sentados frente a una computadora por horas.” 

Por otra parte, realizamos un análisis a los estudios más recientes de CREDO por Standford University. Para comparar el resultado de la educación a distancia con la educación presencial en otros Estados de la Nación. Los resultados son alarmantes. Estos demuestran que para el 2019, los Estados de Carolina del Sur, Nuevo México, Pennsylvania, Idaho y Ohio, las escuelas Charters que ofrecen educación a distancia reflejaron deficiencia en aprovechamiento académico comparado a las escuelas Charters presenciales y las escuelas publicas tradicionales. Parte del informe de Idaho, menciona que 12 Estados adicionales reflejaron los mismos resultados, para un total de 17 Estados evaluados. Sin embargo, nos limitamos en nuestro análisis a los Estados antes mencionados por haber sido corroborados. Es preocupante, ya que el índice de graduación para las escuelas a distancia de dichos Estados es de un 50%.  Por tanto, queda evidenciado, que el aprovechamiento académico es mayor cuando la educación es presencial.

A esto añadimos, que la educación a distancia requiere de más tiempo para los docentes en aclarar dudas y contestar mensajes a padres o estudiantes. En consecuencia, el trabajo del docente es mayor cuando es comparado a la educación presencial. Es un proceso más lento en contraste a lo presencial, ya que en el aula se aclaran dudas al momento o el estudiante puede visitar al maestro durante su tiempo disponible para ello. Para que la educación a distancia sea funcional en el Departamento de Educación de Puerto Rico, es necesario que se reduzcan los grupos, lo que posiblemente resultará en la contratación de más maestros. Una dirección contraria a las intensiones del Departamento de Educación. Grupos de muchos estudiantes imposibilitará al maestro corregir la avalancha de trabajos y aclarar las múltiples dudas. Por tanto, es impensable que exista la pretensión de consolidar grupos con menos maestros.

Reconocemos que las medidas tomadas por el D.E. son temporeras por tratarse de una emergencia. Por otra parte, creemos en la educación a distancia como herramienta de apoyo en el salón de clases. Confiamos que la educación presencial sea la opción principal para nuestras futuras generaciones. Existe un factor humano y social que se desarrolla en el entorno escolar. Vivencias que son irremplazables para los estudiantes. Por experiencia puedo afirmar que recuerdo a mis estudiantes presenciales y existe esa hermosa relación que perdura hasta la eternidad, pues son recuerdos que tanto profesores como estudiantes llevaremos por siempre. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de mis estudiantes a distancia. Aunque existen herramientas que permiten una interacción visual, el porciento de los que se conectan a la hora acordada es bajo. Otros, no logran conectarse durante el semestre por sus diversos compromisos cotidianos, aunque entregan sus trabajos y cumplen con los requisitos. Sin una herramienta visual y sin esfuerzos para buscar mayor interacción, muchos estudiantes se convierten en un simple nombre en una plataforma.  Se crea una relación distante entre el profesor, estudiante y sus compañeros, resultado de una educación distante. Por tanto, los docentes tienen una gran responsabilidad en diseñar estrategias pedagógicas que puedan imaginariamente romper la distancia y hacer del proceso educativo lo más parecido a lo presencial. 

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